Piñón Fijo en Radio Asamblea: una charla sobre la vida, el arte y la magia de seguir jugando

 

 

En la mañana de este jueves 10 de septiembre, Radio Asamblea tuvo como invitado a uno de los artistas populares más reconocidos de la Argentina. Piñón Fijo pasó por el aire de la emisora para mantener una extensa y amena conversación en la que aparecieron distintos momentos de su vida, su recorrido artístico, la relación con el público y esa particular manera de entender el oficio que lo convirtió, desde hace más de tres décadas, en una figura presente en la infancia de varias generaciones.

Detrás del personaje de colores, del maquillaje y de las canciones que forman parte de la memoria colectiva, hay una historia marcada por el trabajo, la creatividad y una búsqueda permanente. Ese fue uno de los ejes que atravesó la entrevista: la construcción de una identidad artística que comenzó mucho antes de que Piñón Fijo se transformara en un fenómeno masivo y que todavía hoy mantiene una relación muy cercana con quienes crecieron escuchando sus canciones.

La charla permitió también recorrer una trayectoria que no se explica solamente desde la televisión o los grandes escenarios. Piñón Fijo se reconoce fundamentalmente como un artista que aprendió haciendo, tocando, recorriendo espacios y encontrándose con el público. Esa raíz popular aparece como una parte fundamental de su identidad y ayuda a entender por qué su propuesta logró trascender las edades y las modas.

Uno de los aspectos más interesantes de la conversación fue justamente la relación entre las distintas generaciones. El artista viene comprobando desde hace años un fenómeno que pocas figuras de la música infantil pueden experimentar: aquellos chicos que alguna vez fueron a verlo ahora son adultos y, en muchos casos, llegan a sus espectáculos acompañados por sus propios hijos. La canción que alguna vez escucharon en familia vuelve entonces a formar parte de una nueva infancia.

Ese vínculo intergeneracional aparece hoy con particular fuerza en su presente artístico. Piñón Fijo continúa desarrollando proyectos destinados a las familias y lleva adelante “Payabuelo”, una propuesta que juega precisamente con esa nueva etapa de su vida y con la posibilidad de compartir escenario y canciones desde otro lugar. El espectáculo reúne además a sus hijos Sol y Jeremías, profundizando una historia familiar y artística que lleva muchos años sobre los escenarios.

Pero hablar de Piñón Fijo también implica hablar de Fabián Gómez, el hombre que está detrás del personaje. En los últimos años esa diferencia cobró especial relevancia. Después de décadas de mantener cuidadosamente separadas la identidad personal y la del personaje, el público comenzó a conocer con mayor profundidad al artista, sus experiencias, sus aprendizajes y también las situaciones personales que atravesó.

La relación con sus hijos ocupó un lugar importante en ese recorrido. Después del conflicto familiar que tomó estado público años atrás, 2026 encontró a Fabián Gómez atravesando una nueva etapa en ese vínculo. En abril, Piñón Fijo y su hija Sol volvieron a trabajar juntos y presentaron una canción, en lo que fue interpretado como un gesto de reencuentro y de apertura de una etapa diferente.

Ese proceso forma parte de una historia mucho más amplia: la de una familia que durante años compartió escenarios, canciones, viajes y trabajo. Sol y Jeremías crecieron vinculados al universo artístico creado por su padre y fueron construyendo, a su vez, sus propios caminos. En ese sentido, la historia de Piñón Fijo excede al personaje y se convierte también en una historia familiar atravesada por el arte.

La entrevista en Radio Asamblea permitió poner el foco en ese costado humano sin perder de vista al artista. Porque una de las características que explican la permanencia de Piñón Fijo es precisamente su capacidad para combinar entretenimiento con una mirada profundamente vinculada al juego, la imaginación y la comunicación con los chicos.

En tiempos en los que las infancias están atravesadas por pantallas, plataformas digitales y una oferta prácticamente infinita de contenidos, la vigencia de un artista que construyó su carrera alrededor de canciones, juegos y contacto directo con el público resulta particularmente significativa. Piñón Fijo no dejó de ser un personaje asociado a una época determinada: consiguió que sus canciones y su manera de comunicarse fueran pasando de padres a hijos.

En una entrevista reciente, el propio artista definió la creación de canciones como uno de los grandes motores de su vida. Esa idea permite entender buena parte de su trayectoria: detrás del maquillaje existe un músico que continúa buscando nuevas formas de encontrarse con el público y de sostener el juego como herramienta artística.

También hay algo profundamente argentino en esa permanencia. Piñón Fijo forma parte de una generación de artistas que construyeron su vínculo con el público desde la cercanía y que lograron convertir expresiones sencillas en recuerdos colectivos. Una canción, una frase, un personaje o una melodía pueden quedar asociados para siempre a una etapa de la vida.

Por eso la conversación mantenida este jueves en Radio Asamblea no fue solamente una entrevista con un artista infantil. Fue también una oportunidad para mirar hacia atrás y reconocer cuánto cambió la sociedad desde los comienzos de Piñón Fijo, pero también cuánto permanecen algunas necesidades esenciales: jugar, imaginar, cantar, compartir y encontrar espacios de encuentro entre adultos y chicos.

En ese recorrido aparece otro elemento central: el tiempo. Piñón Fijo lleva más de tres décadas de trayectoria y continúa encontrando nuevos públicos. Los años no significaron el abandono del personaje, sino su transformación. El payaso que alguna vez fue pensado para los chicos que recién comenzaban a descubrir el mundo hoy puede ser recibido por aquellos mismos chicos, convertidos en madres y padres, que vuelven a acercarse con sus propias familias.

La figura de Piñón Fijo se construyó así sobre una paradoja: mantener la esencia sin quedarse detenido en el pasado. El personaje conserva sus colores, su humor y su lenguaje, pero el artista detrás de él continúa cambiando, aprendiendo y atravesando nuevas etapas personales y profesionales.

La visita al aire de Radio Asamblea permitió justamente acercarse a ese Piñón Fijo que está en movimiento. Un artista que mira su recorrido con la experiencia de varias décadas, pero que sigue encontrando en el escenario y en las canciones una forma de jugar. Y quizás allí esté una de las claves de su permanencia: no intentar abandonar aquello que lo hizo popular, sino comprender que el juego también puede crecer, transformarse y acompañar a las personas durante toda la vida.

En una época donde todo parece cambiar con enorme velocidad, la permanencia de Piñón Fijo constituye un fenómeno cultural que merece ser observado. No solamente por la cantidad de años de trayectoria, sino porque logró algo mucho más difícil: formar parte de la memoria afectiva de distintas generaciones.

Desde Radio Asamblea, la entrevista permitió recuperar esa historia y ponerla nuevamente en palabras. La historia de un personaje que se convirtió en ícono, de un artista que sigue componiendo y actuando, y de un hombre que, detrás del maquillaje, continúa buscando nuevas formas de encontrarse con el público.